Empezar el curso con esta sonrisa

blanca-

Un profesor no tiene varitas mágicas que le vayan allanando el camino. Entra a clase provisto de un equipamiento invisible que consiste en una buena dosis de buena voluntad, horas previas de trabajo y preparación, bastante energía positiva, muchas ganas de enseñar… y todo ello lo entrega a sus alumnos incondicionalmente