La vida no es fácil, pero es bella

Así comienza un artículo publicado en la revista El Semanal, concretamente en una entrevista a un chico de 17 años estadounidense, actualmente viviendo en Madrid,  que nació con cáncer y se niega a usar la palabra “adversidad”

 

Aunque va en silla de ruedas, practica esquí, fútbol y juega Adelaal baloncesto profesional. Nunca se ha preguntado por qué le ha tocado a él, y opina que hay que aprender a vivir con aquellas cosas que no se pueden cambiar. Además asegura que es “el tío más feliz del mundo”. Acaba de publicar un libro: “Con ruedas y a lo loco” en el que, aparte de sus experiencias, recoge también el testimonio de sus padres y hermanos para los que la vida tampoco ha sido un camino de rosas.

 

Esto nos tiene que hacer reflexionar sobre la vida que cada uno tenemos y cómo en muchas ocasiones, cuando no nos salen las cosas como hemos planeado, nos sentimos frustrados, muchas veces sin un motivo de peso.

 

La mayoría nacemos con la idea preconcebida – o la vamos forjando desde pequeños – de que la vida tiene que ser un camino en el que todas las cosas son apacibles y sencillas; en general esto no es así, pero a pesar de ello, debemos ir trazando nuestro propio sendero –lo que conlleva un duro trabajo diario– y sobre todo, hemos de valorar lo que cada uno tenemos o nos ha tocado vivir en cada momento  porque siempre deberíamos pensar que hay gente que no tiene nada de lo que nosotros percibimos como cotidiano.

 

Uno de los fallos, para mí, que tiene la juventud de hoy es que no valoran todas las cosas materiales que se les ofrece, empezando desde la familia y siguiendo con todo el entorno que les rodea. Lo cierto es que actualmente, debido a la crisis que estamos sufriendo en nuestra España, muchos jóvenes se ven inmersos en distintas circunstancias que hace unos años atrás, y ello a muchos les supone tener que marcharse a otros destinos distintos de su ciudad natal e incluso a otro país; seguro que cuando se vean fuera del amparo de sus padres, será cuando de verdad valoren lo que han tenido y apenas apreciaban porque pensaban que era “lo normal”.

 Adela 1

Debemos fijarnos en las personas como la que he citado al comienzo de este artículo, valientes ante la adversidad, que intentan hacer todo lo que les gusta y tienen como lema la frase que escuché una vez “Lo difícil se consigue, lo imposible se intenta.” Ésta es la mentalidad que nos deberíamos imponer ante todas las pruebas que nos presenta la vida y… aunque a veces será difícil conseguirlo, si intentamos poner al mal tiempo buena cara, los sinsabores serán más fáciles de superar.

 

Ahora que comienza un nuevo curso, nuestros alumnos y también los de otros centros deberían poner en práctica esta actitud positiva y no ponerse límites de ningún tipo a la hora de enfrentarse a los diferentes módulos que configuran su plan de estudios, así como afrontarlos con ilusión y entusiasmo desde el primer día para conseguir los mejores resultados posibles a final del curso.

 

 

Comments on this post

  1. Maite Muñiz said on 14/10/2014 at 9:07 am

    Tienes razón Adela, hay que hacerle frente a las “caras feas que pone la vida”, pero es muy difícil cuando el enemigo eres tú mismo.

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