Parece que fue ayer…

Cuando en realidad fue el pasado lunes. Fue entonces cuando tuve la suerte de empezar en Decroly

 

Escribo por tanto estas líneas teniendo bien recientes esos nervios y esas incesantes preguntas que rondaban mi cabeza: ¿cómo sería todo? ¿cómo serían mis alumnos? ¿y mis compañeros? y la pregunta más importante para mí, ¿podría estar yo a la altura?

 

La verdad es que con tan solo una semana trabajando aquí, Alvaro1únicamente puedo hablar de impresiones, pero hasta la fecha no pueden ser mejores. Sirva como ejemplo que en estos días, cada vez que me he cruzado con un compañero – y esto es completamente cierto – siempre he obtenido una sonrisa o buenas palabras por su parte. Todavía recuerdo cuando di las gracias por ofrecerme la oportunidad de trabajar aquí y me dijeron que las gracias me las daban ellos a mí por ayudarles. A partir de ahí, creo que puede verse el tipo de gente que me estoy encontrando en Decroly.

 

Mi historia no es ni más ni menos que la de muchas personas. Empezaré diciendo que supongo que soy un STV, Sí, hay que reconocerlo y concretamente del barrio de Cazoña. Aunque estudié Empresas y luego la vida profesional me llevó a un banco varios años, creo que al final he tenido la suerte de poder trabajar en la docencia, que es lo que realmente me gusta.

 

Pero… ¡las vueltas que da la vida! Si de adolescente tenía claro que estudiaría Magisterio, finalmente y debido al consejo de “Si estudias para profesor irás directo al paro”, decidí matricularme en Empresas. Después, ya en la Universidad, siempre dije que trabajaría en cualquier empresa menos en un banco y… estuve en uno cuatro años y medio, bien contento además.

 

No obstante, llegó la crisis y lo que parecía que era una cosa temporal acabó durando más de la cuenta. En ese momento, hace poco más de dos años desde entonces, vi que aunque se acababa un ciclo, se me abría otro que bien pudiera aprovechar. “Adáptate y recíclate me dijeron, “miralo como una oportunidad de buscar y hacer lo que realmente quieres” y así lo hice:  pensé en la docencia.

 Alvaro2

Lo tenía claro y para eso necesitaba el inglés. Decidí entonces no esperar a más sustituciones en el banco donde estaba y me fui a Escocia para aprender el idioma;  lo que en un principio iban a ser tres meses, pasaron a ser seis, y luego mi estancia allí, en la maravillosa y minúscula Perth, se prolongó más de un año y medio (Ya se sabe que con el inglés nunca se ve el final del aprendizaje y… ¡ todavía me queda!).

 

Llegó así la oportunidad. Fue hace escasamente quince días cuando mi antigua compañera de trabajo y amiga, María, me comentó que había una vacante de sustitución en Decroly y que por qué no lo intentaba. ¡Gracias por avisarme, María! Por supuesto que decidí enviar mi currículum  y al poco tiempo me llamaron para hacer la entrevista. ¡Aún recuerdo cómo vine al centro lleno de nervios y cómo sufrí en la espera posterior hasta que supe la respuesta! ¿Podría realmente ser yo el elegido? cuando por fin recibí la llamada para confirmármelo no me lo podía creer;  la oportunidad ya había llegado.

 

Por último, después de haber estado poco más de una semana ejerciendo, sólo espero poder estar a la altura del centro, de mis compañeros y de los alumnos. Por mi parte, esfuerzo y dedicación no van a faltar.

 

¡Gracias!

 

 

Comments on this post

  1. Laura said on 30/10/2014 at 11:54 am

    ¡Bienvenido Álvaro!

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