“Encended los móviles”

 

Quizá sea ésta la primera frase que digamos en un futuro muy cercano a nuestros alumnos al entrar en clase en lugar de que los apaguen

 

Alvaro-Pena-1-300x200En la actualidad vivimos inmersos en una era tecnológica, luego es de entender que la entrada de las nuevas tecnologías en la educación se vea como algo necesario. Quizá los más veteranos puedan recordar que algo similar pasó hace años con las calculadoras, que de estar prohibidas en clase pasaron a usarse casi obligatoriamente ya que se comprobó que una vez que el niño ya sabe sumar, son necesarias para resolver los problemas más difíciles.

 

En mi opinión, si sabemos entender y aprovechar sus posibles usos como recurso educativo, esta misma situación se puede dar con dispositivos como el móvil, tabletas, eBooks… Centrándonos en el móvil, éste es ahora mismo un elemento clave para los estudiantes ya que con los smartphone llevan toda la información encima, la mueven, intercambian, comparten y de esta manera ellos aprenden casi de forma intuitiva, incluso sin ser conscientes de ello. Tanto es así, que el uso de las apps educativas en los centros educativos empieza a ser una realidad. Se calcula que actualmente hay alrededor de 80.000 aplicaciones educativas, las cuales además de abarcar numerosos contenidos, ayudan a aumentar la motivación del alumno. Desde aquí recomiendo encarecidamente echar un vistazo a la web www.eduapps.es que da buena muestra de algunas de ellas.

 

La idea principal es que debemos de asumir que hay multitud de contenidos “fuera del aula” que pueden y deben ser utilizados en ella, y esto sólo puede ser posible a través del uso de los móviles u otros soportes. Esta idea podrá llevarse a cabo si nosotros, los profesores, nos esforzamos y sabemos usar la tecnología como los alumnos. Quizá hace años era asumible el hecho de que los alumnos usaban más la tecnología y estaban más familiarizados con ella, pero ahora todo el mundo usamos la tecnología en la vida cotidiana y profesional, sea para mandar correos, navegar, jugar, oír música o, sí, Alvaro P (2)algunos incluso para enseñar. El tópico de que los alumnos usan más la tecnología y están más acostumbrados a ella que los profesores se tiene que romper.

 

Estas aplicaciones, muchas de ellas gratuitas, nos ayudan a complementar el proceso de enseñanza-aprendizaje cumpliendo diferentes funciones. Por ejemplo, existen aplicaciones para gestionar el trabajo, como Wunderlist, Homework, Dropbox, GDrive, Study Droid o incluso hasta para tomar apuntes, como EvernoteSimpleNote.

 

Igualmente, también existen aplicaciones para crear y editar contenidos, como Pages, Numbers, Keynote o Idea Sketch. Por otro lado, para compartir información se  puede emplear Tweetbot o Edmodo, una red social que facilita la comunicación entre profesores y alumnos.

 

En el caso de las aplicaciones o programas para comunicarse, los alumnos pueden utilizar recursos como Skype, Whatsapp. Por su parte, Kindle, iBooksy o Flipboard ofrecen la posibilidad de leer fácilmente archivos de lectura en soportes digitales, lo cual resulta más atractivo a los alumnos que el libro “tradicional” y ¡ más barato!

 

En cuanto a posibles aplicaciones dedicadas al aprendizaje de idiomas, en la actualidad cobran importancia aplicaciones como Babbel, Voxy o la comunidad social Busuu.

 

Lo dicho: sólo nos queda hacer el pequeño esfuerzo de intentar usar estas aplicaciones que estoy seguro de que a la larga, ¡nos resultaran más sencillas y motivadoras de lo que imaginamos!

 

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