Nuestros mayores

Según las estadísticas, la esperanza de vida en los países desarrollados está aumentando a razón de unos tres meses cada año, o lo que es lo mismo, unos dos años y medio cada década

 

 Si echamos cuentas y si continuamos en esta escala de progreso, los expertos en la materia se Fernandoatreven a calcular que la mayor parte de los niños que nazcan en este 2015 tienen muchas posibilidades de cumplir los 100 años de vida. Ese parece ser el futuro y aunque los jóvenes sean – como siempre ha ocurrido – los que construyan ese futuro, los mayores seguirán siendo los que sostengan y abran la puerta a una especie de revolución social no solo en servicios y ocio múltiple para ellos, sino también en un cambio de conceptos.

 

En España según el Instituto Nacional de Estadística, hay casi dos millones de ancianos que viven en soledad, siendo ése un gran problema. Por supuesto, resulta difícil determinar cuántos de ellos se sienten abandonados, solos y tristes por ser tratados por la gente y por qué no, también por el sistema, como una carga económica. Es de sobra conocido, y más en estos últimos años, que muchos de ellos cuidan a sus nietos y sostienen a las familias con sus pensiones como único ingreso del núcleo familiar imprescindible para subsistir.

 

Para aquéllos que se sienten solos o abandonados existen formas de cobijo, Fernando_1pero tienen un precio y en algunos casos, elevado. Siguiendo con la estadística, en España hay más de 5000 residencias para ellos, el 70% privadas, en donde las pensiones apenas llegan para una semana de estancia. La ley de Dependencia creada por el anterior Gobierno ha sido posiblemente una de las más maltratadas, y el sistema de sanidad pública se nos repite desde diferentes sectores que comienza a tambalearse.

 

Parece que si seguimos con estas cifras y debido a la baja natalidad en nuestro país, hacia 2040 se prevé que haya un jubilado por cada dos trabajadores en activo. Con esta perspectiva, ¿no deberían los mayores comenzar a ser una prioridad? Paralelamente, ¿no deberían potenciarse las ayudas también para los nacimientos? Fernando_2Si como hemos oído tantas y tantas veces “prevenir es curar”, vamos con muy mal pie y con retraso. Vivimos en una sociedad que, aunque poblada de personas con una esperanza de vida cada vez mayor, está enferma porque ni acoge como debiera a los neonatos, ni mantiene con la calidad óptima a sus mayores.

 

Por supuesto que todos deseamos vivir más años, pero ¿acaso nos estamos ocupando como es debido de nuestros mayores? Los tenemos en todas las familias, en la suya y en la mía, y no parece haber remedio por el momento mientras con ellos los políticos de turno sigan engrosando una lista para fines casi siempre electorales.

 

A ellos, a nuestros mayores, deberíamos considerarles nuestros valientes, nuestros héroes y verdaderos damnificados de un mundo que parece que respira sin alma. Ellos – que quizá sientan mucho más que nosotros el palpitar de la vida, y que han aprendido a sonreír a la adversidad – difícilmente se rinden y subsisten viendo la inevitable realidad de que en España sigue el crudo invierno a pesar de la primavera y… – siento parecer pesimista – mucho me temo que a pesar del verano.

 

Estamos entronizando en exceso a la juventud y no le estamos dando al anciano el lugar que se merece, sino sólo una muleta para andar o una para sostener al resto.

 

Comments on this post

  1. Laura said on 22/05/2015 at 10:01 am

    ¡Con todo lo que han hecho los mayores por nosotros! Les debemos mucho.

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