Tener pueblo

La verdad es que tener o no tener pueblo es algo en lo que siempre he pensado por mi hijo; yo soy de pueblo y a mucha honra, pero ¡claro! mi hijo es de ciudad

 

Sin embargo, mira por dónde, él va a tener pueblo y ¡qué bien! porque a veces se me ocurre pensar cuánta gente hay ahora que no lo tiene y seivan pierden infinidad de experiencias y vivencias. A continuación voy a intentar explicar la sensación que se tiene cuando somos de pueblo y sobre todo en verano, que es cuando más se disfruta de ello:

 

Empezaré diciendo que los que tenemos pueblo siempre defendemos que es el más bonito, el más grande, el que más bares tiene y por supuesto, mucho mejor que cualquier otro cercano; el nuestro siempre tiene algo mejor o algo más. Además el término “de fuera” está bien arraigado; aunque haya gente que venga en verano y tenga casa y familia en el pueblo, siempre seguirá siendo “de fuera” y nunca será del pueblo.

 

El pueblo significa Libertad; puedes quedarte tranquilamente hasta las tantas de la noche en la calle sin ningún problema ya que siempre hay gente conocida. ¡Claro! esto resulta impensable en la ciudad.

 

Y… la bicicleta era La Libertad; te movías por cualquier sitio del pueblo y podías huir a gran velocidad de situaciones peligrosas. Descubrías la piscina del pueblo de al lado, el río se convertía en tu nuevo lugar de baño y juegos acuáticos. No olvidemos aquellas bajadas por esas cuestas cuyos finales no divisábamos,razón por la que decías: “Yo aquí me mato” y finalmente se bajaban, aunque ahora queden como testigos algunas heridas de guerra.

 

Otro detalle curioso: de tantas verbenas de pueblo vividas, tú sabes bailar el pasodoble y nadie te lo ha enseñado; como te pasabas todos los meses de verano de verbena en verbena ivan1por los pueblos de los alrededores… Y ¡claro, para qué hablar del alcohol! Pruebas tu primer calimocho o vinito cuando los demás niños de tu ciudad no saben ni lo que es y la mayoría de las veces esto sucede en una “cenorra” o comilona familiar y siempre es alguno de tus familiares quien te lo da, jeeee…

 

Por otra parte, En el pueblo todos conocemos la vida de todos, no hay nada que se pueda ocultar. Y por supuesto, tú siempre tienes un mote que describe perfectamente alguna afición, defecto o cualidad, o simplemente eres el primo, sobrino… de alguien del lugar y te quedas con su mote para siempre.

 

Tampoco necesitas aprender supervivencia porque ya sabes hacer un pequeño fuego, coger unas castañas, moras y… seguro que has trabajado en la huerta de algún familiar, por lo que no tienes problemas para plantar unas patatas, lechugas, etc. ¡Qué cosa más rica ese tomate o cualquier otra hortaliza que has extraído de la huerta y comido al instante!

 

Definitivamente, siento un enorme orgullo por ser de pueblo y una gran felicidad de que mi queridísimo hijo tenga un pueblo en el que poder disfrutar, no sólo de sus veranos sino de todo el año.

 

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