La economía azul

La economía azul viene a ser la respuesta de aquellos que entienden que la llamada economía verde es insostenible

 

Se trata de un concepto innovador en el planteamiento empresarial, solo tenemos que emular los ecosistemas naturales para sergerardo eficientes en la producción de bienes y servicios que los ciudadanos necesitan para ser felices, con responsabilidad compartida y respeto para las generaciones futuras. Esta teoría desarrollada por el economista Gunter Pauli, busca crear un sistema en el que lo bueno para la Tierra no esté solo al alcance para los más ricos. Este multiemprendedor, visionario, pensador afirma que la economía azul busca alinearse con la naturaleza para responder a las necesidades que continuamente se le presentan al ser humano. Su mayor aplicación está  en el campo de la alimentación, la vivienda, el agua o la salud.

 

Él piensa que la crisis ha servido para hacernos ver que hay muchas oportunidades y nos da la posibilidad de producir más sano, sin que tenga por qué ser más caro.

Se centra en maximizar el rendimiento de nuestros recursos e infraestructuras actuales, y fundamentalmente de aprovechar los residuos, residuos que no se consideran tales, sino una fuente de riqueza – aunque en la actualidad estemos muy lejos de aprovechar todo el potencial que nuestros recursos y tecnologías actuales nos ofrecen –.

 

En tiempos de zozobra económica, cuando los expertos en economía parecen incapaces de ofrecer otras soluciones que no sean parches o recetas con los mismos modelos, apenas disimulados, que han causado la crisis global, la propuesta de Gunter Pauli desprende el aroma de lo revolucionario y lo posible a la vez. Revolucionario porque va más allá de dos modelos que se han reveladogerardo 1 ineficaces: la economía financiera, basada en el crédito y la deuda, y la economía verde, que trata de preservar el medio ambiente a costa de grandes inversiones que la vuelven inviable.

 

La economía azul parte de una premisa sencilla: servirse del conocimiento acumulado durante millones de años de la naturaleza para alcanzar cada vez mayores niveles de eficacia, respetando el medio, creando riqueza, y traduciendo esa lógica del ecosistema al mundo empresarial.

 

Gunter Pauli sugiere estimulantes posibilidades: desde aplicar el diseño bicolor de la piel de las cebras a la arquitectura bioclimática, a teléfonos móviles que se recargan sin batería gracias a la diferencia de temperatura entre el aparato y el cuerpo humano, pasando por la reutilización de los desechos mineros o agrícolas. Debemos olvidarnos de perseguir un único beneficio. Queremos conseguir todo lo que nos ofrece el proceso de producción. No sirve la especialización ni las economías a escala, se trata de aprovechar, con actitud innovadora, multitud de fuentes de ingresos a lo largo de nuestro proceso productivo. Así diversificamos el riesgo y abaratamos costes. Deja de tener sentido intentar valorar el subproducto o eliminar el residuo. Estos se convierten en oportunidades de negocio y hacen falta emprendedores que lo aprovechen. La economía azul afirma que en la naturaleza no existe basura, somos nosotros los que la hemos creado.

 

Utopía, realidad… esperemos que mi generación se pueda beneficiar de todos estos estudios que tienen tan buen sonido, y si no es así,  que en el futuro puedan disfrutar de ellos.

 

Información recogida del diario El Mundo, y del Blogsalmón.com

Comments on this post

No comments.

It is necessary to login to write comment.

Trackbacks and Pingbacks on this post

No trackbacks.

TrackBack URL