Navidad, Navidad, dulce Navidad…

Todos los que me conocen saben que ésta es mi época favorita del año y que intento disfrutar de las fiestas lo máximo posible

 

Hace ya tres años ¡cómo pasa el tiempo! que se publicó en Decroly Digital un artículo sobre mi espíritu navideño y me apetecía volverLaura a escribir algo sobre el tema. Mi  idea inicial fue buscar material para hacer un resumen sobre algunos consejos navideños de diversa índole.

 

Mi primera búsqueda ha sido sobre trucos para no ganar mucho peso en estas fiestas, algo que puede resultarnos muy útil a más de uno, pero no me ha convencido mucho lo que he leído porque  requiere de unas dosis de autocontrol y fuerza de voluntad que a mí me faltan. ¿Puede alguien a quien le encantan los dulces renunciar al postre?; ¿es posible ver la mesa llena de platos exquisitos y conseguir elegir lo menos proteico, servirte poca cantidad o comer y masticar muy muy lentamente? Yo no. Los únicos consejos que he leído y me parecen fáciles de seguir son: beber abundante agua e intentar hacer algo de ejercicio porque caminar, sobre todo cuando estamos de vacaciones, me relaja y me gusta mucho.

 

Dejando de lado las dietas, otro tema que seguro tiene que preocuparnos a todos (incluso más que coger unos kilos), son las compras navideñas. Es una de las cosas que a muchos les traen de cabeza aunque a mí me guste hacerlas, la verdad. Se nos presenta un problema cuando las ideas escasean. Además, tendemos a pasarnos de consumistas en estas fechas y para evitar que el bolsillo se resienta, hay mucha información en la red sobre cómo hacer recetas sencillas y económicas, sobre cómo intentar ahorrar en los regalos…

 

Yo, el consejo que he seguido este año para organizar las compras de regalos navideños es hacer una lista. Parece una tontería, pero creo que es bastante efectivo. He empezado a confeccionar mi lista con tiempo suficiente y he apuntado a toda la familia y amigos a quien voy a hacer un regalo. Al lado de sus nombres he puesto posibles ideas para regalar y he dedicado tiempo a mirar y comparar para ver dónde puedo adquirirlo laura1 - copiaal mejor precio y después decidir cuál es el regalo más acertado.  Aún no he terminado con todo, sin embargo me siento orgullosa de mi organización de este año; el año que viene perfeccionaré mi técnica.

 

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos invita a ser cautos y no creernos todos los descuentos que vemos, a comparar los artículos en varios establecimientos y a no aplazar los pagos o pedir minicréditos…  En definitiva, a huir del consumismo y a hacer un consumo responsable e inteligente. Además, no hay que olvidarse de que hay familias que pasan estrecheces y ésta es una época para echar una mano cada uno de nosotros en lo que pueda.

 

¡Ah! También buscando ideas para este artículo, en Internet encontré consejos para no arruinarnos rápidamente si resultábamos premiados en el sorteo de la lotería (¡no fuera malo!). Parece fácil: controlar las emociones, no despilfarrar, diversificar, no dejar que “te líen”…

 

Hay que tener en cuenta que para muchas personas la Navidad es una época difícil emocionalmente hablando. También he leído algo sobre ello y, en resumen, aunque no sea fácil, se pueden tomar algunas decisiones para llevar un poco mejor la melancolía; un buen consejo puede ser el vivir la Navidad como quieras vivirla, pues en ningún sitio está escrito que es obligatorio hacer grandes fiestas, decorar la casa…

 

También es un buen momento para hacer balance y acordarnos de lo bueno que nos ha pasado intentando darle la vuelta a los pensamientos negativos. Por ejemplo, tratar de recordar las ausencias con alegría y no convertirlas en un motivo de tristeza.

 

Un último consejo que me ha encantado es el de organizar planes de futuro: un pequeño viaje, un nuevo proyecto…  que nos ayudará a romper la rutina y a afrontar el año con ilusiones renovadas.

 

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