De pez a elefante

La memoria se puede entrenar siguiendo algunos trucos. La mnemotecnia es un conjunto de técnicas para memorizar en la que relacionamos lo que pretendemos recordar con información que ya conocemos o que pertenece a nuestra cotidianidad

Para memorizar de forma nemotécnica, primero hay que conocer las reglas con las que funciona el cerebro. Hay que contar con que nuestra Lauramemoria nemotécnica solo almacena imágenes que se asocian de forma singular a algo conocido. Así, aprovechamos la capacidad que tiene el ser humano de que nuestro cerebro recuerde imágenes y preste más atención a lo que acontece de forma poco corriente o extraordinaria.

Además, los datos que recibimos los transformamos en imágenes que guardamos en sitios de la memoria que conocemos bien. Entonces, cuando queramos echar mano de la información, accedemos al lugar donde alojamos la asociación, recordamos la asociación que hicimos y la imagen que representa el dato que buscamos, hacemos la decodificación et ¡voilà! ¡Ya tendremos lo que buscamos! A medida que usamos los datos que hemos memorizado, en poco tiempo no necesitaremos hacer recuerdo de las asociaciones que hicimos en su momento porque ya son parte de nuestro conocimiento.

Profundizando en este tema, encontré la historia de Simónides de Ceos (alrededor del 500 a.C), a quien se considera el precursor de esta técnica. Simónides sobrevivió al derrumbe de un edificio en el que se estaba celebrando un banquete porque se ausentó por unos minutos. Él fue la única persona que pudo identificar los cadáveres de los asistentes a la fiesta porque pudo recordar en dónde estaba sentado cada uno de ellos. Se percató de que lo que hacía era asociar cada individuo con un espacio dando lugar a la técnica llamada loci (en latín, lugares).

Posiblemente, hoy no atinaríamos ni una en la misma situación que Simónides, pero en aquella época se daba mucho valor a la memoria. Hoy tenemos demasiados artilugios que nos recuerdan lo que tenemos que hacer a cada momento o que nos permiten registrar todo lo que acontece. ¿Qué haríamos sin nuestro inseparable Google y sin todos nuestros artefactos tecnológicos? ¡Estaríamos perdidos! ¿Qué haríamos si tuviésemos que salir a la compra sin apuntar lo que necesitamos, enfrentarnos a una semana de trabajo sin una agenda, recordar notas de alumnos, temarios de módulos, etc., no olvidar pagar facturas y citas de médicos,… ¡Un auténtico caos!

Hace muy poco se ha publicado el libro Consigue una memoria de elefante, de Miguel Ángel Vergara y José María Bea,laura1 campeón del mundo de memoria rápida y subcampeón del mundo de memoria de fondo respectivamente. Ambos coinciden en relacionar directamente la memoria con la inteligencia. Como nota curiosa, Bea relata cómo su primer contacto con la mnemotecnia fue después de leer un fascículo de Juan Tamariz. En ese momento se dio cuenta de que no era magia lo que presentaba, sino pura memorización. Otra cosa en la que coinciden es en que todos podemos mejorar si entrenamos. Vergara comenta a este respecto que en la actualidad está memorizando el Quijote. ¡No puedo ni imaginarlo!

Para la mayoría de nosotros, sentarnos a memorizar sin más resulta algo tedioso y sin ningún atractivo, por lo cual los autores nos proponen el uso de algunos trucos:

  • Para no olvidarse de ningún nombre, además de repetirlo para nosotros mismos, haremos una asociación entre este y el rostro de la persona y ésta ha de ser lo más disparatada posible
  • Poner el acento en lo absurdo, ya que es más fácil que se quede en nuestra memoria lo extravagante y lo que se escapa de la lógica.
  • Sustituir lo que nos parece complicado de recordar por otras ideas que nos parezcan más fáciles.
  • Movimiento.No hay que olvidar que las imágenes estáticas son más difíciles de recordar.
  • Exagerar. Lo importante es crear un impacto.

 

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