Folio giratorio… ¿qué es eso?

En mi última entrada, Todos para uno y uno para todos, os hablé del aprendizaje cooperativo y cuáles son sus principios y lo que busca. Considero que esta metodología puede aportar grandes ventajas para el aprendizaje de nuestros estudiantes, así que decidí realizar una prueba utilizando una de las técnicas o estructuras cooperativas.

Para una primera prueba pensé en el grupo de alumnas de grado medio de Gestión Administrativa ya que era un grupo pequeño y muy cohesionado, lo que en mi opinión Miriampodía favorecer el cumplimiento de la interdependencia positiva, de la interacción promotora, y del resto de principios del aprendizaje cooperativo.

Una vez elegidos los “conejillos de Indias”, era necesario pensar qué actividad iba a realizar y cómo hacerlo. Por ser la primera vez, pensé que podría ser bueno empezar con una actividad de refuerzo, así que el momento en que acabamos la unidad didáctica del sistema financiero, antes de hacer el examen y a modo de repaso, realizamos un Folio Giratorio. Para quien se lo esté preguntando, sí, en el folio giratorio se dan vueltas a un folio, pero de una manera un poco diferente.

Para empezar, dividimos a la clase en equipos (suelen recomendarse que los equipos sean heterogéneos y tengan 4 miembros). En clase teníamos a 6 estudiantes por lo que hicimos dos grupos de tres personas, y a cada una le correspondía un número, de manera que en ambos equipos había un 1, un 2 y un 3. En lo que respecta a la heterogeneidad, no se hizo ningún proceso específico para la formación de los grupos en función de las personalidades, sino que se formaron por azar, cada una sacaba un papel en el que se fijaba el equipo y el número que tenía en el equipo.

Una vez formados, los grupos se explicó a las alumnas el funcionamiento de la actividad: Se iban a repartir tres hojas a cada grupo numeradas de 1 a 3, y en cada hoja encontrarían 4 preguntas cortas, tanto de aspectos teóricos como aplicados, relacionados con la Unidad Didáctica. En el momento inicial, cada alumna tiene la hoja correspondiente a su número y contarán con 4 minutos para responder a sus 4 preguntas. Además para poder identificar la aportación de cada una, les pedí que cada miembro del equipo escribiese en un color diferente.

Si no saben responder a todas las preguntas o no les da tiempo, no deben preocuparse ya que al acabar el tiempo, las alumnas deben intercambiar sus hojas en el sentido de las agujas del reloj, así la 1 pasa sus hojas a la 2, la 2 a la 3 y la 3 a la 1. En ese momento, dispondrán de otros 4 minutos para que cada una intente responder a las preguntas de su nuevoMiriam1 folio, por lo que continuará con el trabajo de su compañera para tratar de terminarlo. Esta operación (plazo de 4 minutos e intercambio de hojas) se repetirá tantas veces como sea preciso hasta que cada alumna recupere su hoja inicial.

Durante todo este tiempo, el trabajo de los estudiantes es individual, intentando completar las actividades y si éstas están terminadas, revisando las respuestas dadas por sus compañeras. Cuando cada una recupera su primera hoja, llegan otros cuatro minutos en los que el trabajo es grupal: pueden comentar las dudas surgidas en la resolución, tratar de completar conjuntamente alguna de las tareas o simplemente revisar alguna de las preguntas. De este modo, al finalizar, todas las hojas han sido trabajadas por todas las alumnas y todas están de acuerdo en la solución planteada, todas son responsables del trabajo y el trabajo de cada una ha repercutido en el de sus compañeras.

Éste es el momento en que comienza la competición entre equipos. Para corregir las actividades, dibujé una matriz con las dos columnas (una por equipo) y 12 filas (4 preguntas por 3 folios), y realizamos un sorteo para decidir quién comenzaba el turno de corrección. A continuación, leímos en voz alta la primera pregunta del primer folio, y el grupo que comenzaba con el turno de corrección dio su respuesta. Cuando la respuesta es válida, el punto se apunta en la matriz para ese equipo, pero si es incorrecta, hay opción al rebote de manera que el otro grupo da su respuesta y si es la correcta, se lleva el correspondiente tanto. Esta fase puede ser más divertida si hay más equipos ya que deberán estar atentos a la hora de solicitar el turno en el rebote.

Con esta dinámica, cada miembro del grupo irá respondiendo a una pregunta de su hoja original en su turno hasta responder a todas. Una vez todas las Miriam2preguntas han sido corregidas, se suman las puntuaciones obtenidas y tenemos un equipo ganador. En mi opinión, el debate en la corrección es muy enriquecedor ya que puede detectar conceptos que no habían quedado claros; de hecho, ellas me preguntaron dudas que hasta ese momento no les habían surgido.

Esta actividad formó parte de la evaluación continua y ambos equipos lo hicieron muy bien, por lo que todos los miembros del equipo ganador tuvieron un 10 en la actividad, y la nota del otro equipo fue proporcional a ese máximo. Para finalizar, simplemente decir que fue una experiencia que al principio me daba un poco de miedo, pero que funcionó de maravilla, las alumnas se divirtieron con ella y los resultados en el examen de la unidad fueron muy buenos. Es más: lo volvimos a hacer en otras unidades didácticas y en la última –que no pudimos llevarlo a cabo– las alumnas me preguntaron que si no lo íbamos a hacer.

 

 

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