Empoderar a nuestros alumnos: Proyectos Genius Hour

¿Cuántas veces hemos escuchado hoy en día que los alumnos ya no tienen interés por nada, y que solo les interesa el móvil, la televisión y poco más? ¿La hemos escuchado o hemos sido nosotros mismos los autores de la misma?

Muchas veces tenemos esa manía de “criticar” a las generaciones que nos vienen, aunque si nos paramos a pensar, nosotros sufrimos eso mismo con nuestros padres y/o profesores. Quizá el problema no está sólo en ellos, sino en que los profesores no hacemos las clases lo Alvaro1suficientemente interesantes como para captar su atención. Es por ello, que los docentes tenemos que intentar proponer distintas opciones. Con esto no me refiero a que tengamos que utilizar videojuegos en el aula (…o sí), sino a intentar detectar qué atrae la atención de los estudiantes y utilizarlo como recurso para involucrarlos.

Vamos a observar lo que nos rodea, ¿a cuántas personas conocemos que no van entusiasmadas a su trabajo? ¿a cuántas personas conocemos que se quejan constantemente de lo que hacen? Desde los centros de formación tenemos que intentar ayudarles a descubrir y a fomentar aquello en lo que realmente son buenos. Puede que el problema es el enfoque que todavía no hemos conseguido cambiar.

La enseñanza tradicional se basaba en la obediencia, donde el profesor elegía qué y cómo enseñar, siendo el estudiante un simple sujeto pasivo. Si desde los centros de formación seguimos con ese mismo enfoque, no vamos a conseguir preparar a las personas para descubrir aquello que les apasiona. Tenemos que intentar dejar de preparar a estudiantes para estudiar, sacar buenas notas, obtener un título, entrar en una empresa y “si te portas bien”, ir subiendo en esa empresa. Eso ya no funciona. Además, por todos es conocido que las empresas ya no buscan trabajadores “pasivos”, sino empleados que asuman riesgos, que sean creativos y que les apasione aquello a lo que se dedican.

Es por ello que nuestras clases deben basarse en el empoderamiento. Empoderar a los alumnos significa proporcionarles los conocimientos, habilidades y herramientas para que ellos mismos desarrollen iniciativa y sepan gestionar proyectos. Es decir, no es lo mismo que un alumno tenga que hacer algo porque se le manda y de una manera concreta y predeterminada, a que se le ofrezca la manera de que él mismo cree su propia experiencia de aprendizaje; de esta manera, se consigue captar mejor su atención. Con esto se puede conseguir que nuestros alumnos desarrollen una mentalidad emprendedora, muy necesaria hoy en día para cualquier trabajo que vayan a desarrollar: ya sea en su propio negocio, en una empresa o en una administración pública.

Una forma de animar y favorecer la iniciativa de los estudiantes, así como de que descubran sus pasiones e intereses es a través de los proyectos Genius Hour. Alvaro2Este tipo de proyectos surgen como imitación de las iniciativas que las grandes empresas están llevando a cabo para favorecer la creatividad de sus empleados y permitirles trabajar en proyectos sobre sus intereses, es decir, en estos proyectos, a cada empleado (estudiante en nuestro caso) se le concede un tiempo, por ejemplo, una tarde al mes o una hora a la semana para trabajar en sus propios objetivos. Esta misma idea la podemos llevar a nuestras clases con los estudiantes a través de unos sencillos pasos:

1º Paso: Definición del proyecto y exposición en clase ante sus compañeros

El alumno piensa y defiende su proyecto ante sus compañeros. Su proyecto ha de ser de algo de su completo interés (el surf en Cantabria, los animales en peligro de extinción, etc.). Con la explicación ya los alumnos van mejorando en su comunicación al tener que expresar sus ideas con claridad.

2º Paso: Búsqueda de información y aprender sobre el tema:

Una vez definido el objetivo del proyecto el alumno debe buscar los recursos necesarios y planificar las tareas. Esto se hará de forma semanal, utilizando media hora o una hora de clase. 

3º Paso. Compartir con la clase y seguir realizando el proyecto:

El proyecto individual de cada alumno puede enriquecerse con las aportaciones de sus compañeros, ya que estos le pueden aportar otras perspectivas.

4º Paso. Preparar la presentación del proyecto

Un proyecto crece cuando se presenta, pero antes de presentarlo al resto de alumnos, cada uno de ellos deberá preparar su discurso sobre lo que han aprendido. Pueden también practicar antes con sus compañeros y recibir su feedback.

5º Paso. Presentarlo y recibir el feedback

Será el punto final. El proyecto se enriquece y crece cuando se transmite, ya que hace que los alumnos sientan satisfacción por aquello que han realizado y les permite que el “mundo” conozca sus intereses y puedan aprender.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comments on this post

No comments.

It is necessary to login to write comment.

Trackbacks and Pingbacks on this post

No trackbacks.

TrackBack URL