Las etapas de la vida

Por Aaron Ruiz Vallejo, alumno de FYCB  Tercer Premio

Hay una serie de cambios que suceden al cabo de tu vida, piensas que con diez años eres el rey del mundo, que todo lo que ocurre a tu alrededor no tiene importancia. Las cosas que haces y sus consecuencias te dan igual, lo haces porque te gusta, sin pensar lo que los demás opinan.

Cuando naces, todas las personas están pendientes de ti, eres lo más bonito que han visto nunca. Tus padres te compran todo tipo de cosas que necesites,  piensan que el dinero no les llega pero aun así, te lo dan todo. Cada vez te haces más mayor,  llegas a la edad de los Action Man; tus abuelos te lo regalan por tu noveno cumpleaños y es tu regalo favorito, lo llevas al colegio y disfrutas de él con  tus amigos, te lo pasas genial con un simple juguete que sólo mueve los brazos y las piernas.

Poco a poco te vas olvidando de esos juegos y entras en la edad de salir por primera vez, pero únicamente  te permiten hacerlo hasta las diez de la noche; aún eres pequeño para que te dejen hasta más tarde.

Cumples catorce años y llega tu primera borrachera a casa; tus padres te echan una bronca muy grande y te castigan, pero tú no les entiendes, estás casi dormido. Al cabo de un tiempo te levantan el castigo y vuelves a salir, te controlas pero de nuevo bebes, llegas a casa y tu madre – a quien no puedes engañar- sabe lo que has hecho, pero te guarda el secreto.

Llegas a los dieciséis y sólo piensas en salir de fiesta con tus amigos, estás deseando que llegue el sábado para ponerte tu ropa nueva y ligar con la chica más guapa. A esta edad empiezas a tener alguna que otra bronca con tu familia porque llegas tarde a casa o porque no has hecho los deberes. Se te van quitando las ganas de estudiar  y  comentas  a tus padres que no quieres seguir en el instituto, que prefieres hacer un Ciclo formativo; se enfadan pero al final lo aceptan y te sales con la tuya.

Por fin cumples los dieciocho y en tu casa te dicen que tienes que ponerte a trabajar, que no vas a estar siempre sin hacer nada. Buscas trabajo, te cuesta mucho conseguirlo pero finalmente te contratan en una obra para hacer de peón. Ganas tu primer sueldo y te conviertes en el hombre más feliz del mundo porque tienes en tu cuenta mil euros. Les das a tus padres cierta cantidad para que vayan tirando y para pagar gastos a medias.

Va transcurriendo el tiempo y en tu trabajo ya no eres peón, te han ascendido a oficial. Llevas unos años ahorrando y te puedes permitir el lujo de alquilar tu propia casa para independizarte. Te echas una novia y podéis vivir  bien juntos con el sueldo de los dos, pero sin gastos tontos.

Llega el día en que  te casas con tu mujer y decidís que es el momento de tener un hijo ya que os va bien; lo habláis con vuestros respectivos padres y os dicen que les haríais muy felices. Pasan nueve meses y llega el momento de decidir cómo se va a llamar el niño/a, al final cedes y dejas que ella elija, lo único que quieres es ver a tu hijo por primera vez y sentir lo que es ser padre.

Miras a tu hijo y comprendes que todas las cosas  por las que has pasado, ya sean malas o buenas, las va a vivir él también, porque al final la vida es muy corta y tienes que experimentar todo tipo de vivencias.

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