El bilingüismo

Esta semana hemos celebrado un juicio en Bilbao, en Euskera, que considero interesante relatar

 

Ante todo, y para evitar confusiones en la interpretación de este relato, debo destacar que la Administración de Justicia del Paísalvaro-de-la-fuente1 Vasco constituye un modelo a imitar en todos sus aspectos: calidad de las instalaciones, calidad del funcionariado (en el trato profesional y personal), celeridad en la tramitación de los procedimientos, etc. No obstante, pese a todo lo positivo y ejemplar de la Justicia vasca – lo que yo conozco, algunos juzgados de Bilbao – ésta tiene su aspecto sombrío cuando se trata de hacer valer sus señas de identidad. Y llegado a este punto, me limitaré a relatar hechos:

 

El asunto comienza con una demanda por despido improcedente promovida por un trabajador contra una empresa ubicada en Bilbao, pero de titularidad cántabra. Dicha demanda, en este caso se redactó en Euskera lo que obligó al Gobierno a traducirla al castellano mediante un servicio de traducción que tienen establecido para ello. Una vez traducida, se entregó al demandado (empresario).

 

La cuestión es que, después de recibida la demanda en castellano, observo que se dedica gran parte de su texto a justificar el empleo de la lengua vasca aludiendo al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, al Convenio Europeo para la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales, a la Constitución, Estatuto, etc. y muy poco a argumentar el porqué de la improcedencia del despido, razón por la que a través del  Juzgado, se solicitó al abogado demandante que subsanara esta deficiencia en la demanda y por tanto detallara los motivos que convertían en improcedente tal  despido. Una vez subsanado esto, en Euskera, fue traducido de nuevo al castellano por el Gobierno vasco y se señaló una fecha para la celebración del juicio.

 

A la espera de entrar en sala, se acercó una persona para interesarse por el procedimiento, lo que motivó que yo le preguntara si era el abogado de la demandante (ya tenía curiosidad por conocerlo), a lo que contestó que era el traductor. En ese momento, a mi cliente se le ocurrió comentar que no entendía por qué hacía falta un traductor y el lío se montó solo: el traductor –  en medio de toda la gente que aguardaba para entrar en la sala – nos dio una impetuosa lección magistral, en castellano ¡gracias a Dios!, del derecho del pueblo vasco a la autodeterminación y al uso de alvaro 1su lengua; a partir de ese momento, se unió al grupo formado por la demandante, su abogado, testigos, etc. e hizo coro al unísono con ellos, pese a ser un traductor del Gobierno vasco.

 

Ante tal situación, se procuró con la mediación de la secretaria judicial un acuerdo entre las partes antes de entrar en sala. Y aquí ya el espectáculo fue caricaturesco: el abogado demandante se dirigió a la secretaria judicial en Euskera, ésta le dijo que no entendía nada y que se dirigiera al traductor y éste, a su vez, tradujera para todos al castellano. Luego me tocó el turno a mí, y el traductor tradujo para el abogado de la demandante (aunque tanto este último como la secretaria hablan castellano)

 

Como es de suponer, todo discurrió de forma lenta y pesada: se duplicaron todas las intervenciones dificultando hasta el posible acuerdo y no ayudaba nada la actitud arrogante del abogado demandante, la cual motivó la crispación de la secretaria, quien finalmente –supongo que cansada del numerito – comentó en voz alta al traductor, en alusión al abogado demandante, algo así como: “No hace falta que le traduzca, que nos entiende perfectamente” (lo que generó el enojo del traductor y abogado demandante y les dio pie para iniciar otro alegato en defensa del uso de su lengua).

 

Finalmente todos, no sé si por aburrimiento o por qué, alcanzamos un acuerdo satisfactorio.

 

Comments on this post

  1. Maite said on 26/06/2015 at 2:19 pm

    Esto parece de traca y encima al traductor tendrán que pagarle ¡hay que fastidiarse!

It is necessary to login to write comment.

Trackbacks and Pingbacks on this post

No trackbacks.

TrackBack URL