No sólo las vacas rumian

¿Te cuesta dormir por las noches dando vueltas a pensamientos? ¿Das demasiadas vueltas a las cosas? ¿Cuántas veces hemos hecho o dejado de hacer algo y hemos seguido dándole vueltas a pesar de no poder remediar nada ya?

 

Es natural pararse a reflexionar sobre las experiencias dolorosas o las preocupaciones diarias. Pensar no es nada negativo, Lorenapero lo que sí lo es, es cuando la mente se queda dando vueltas a nuestros pensamientos inútilmente produciendo sentimientos poco agradables. Esto hace que un pensamiento que tiene lugar a partir de una pequeña idea o problema, pasa a generar más y más preguntas, lo que nos lleva a generar más pensamientos negativos y catastróficos, de tal manera que acabamos dando vueltas una y mil veces a los mismos sin llegar a ninguna conclusión.

 

Esto nos resulta agotador y esos pensamientos nocivos que removemos repetitivamente en nuestra cabeza, nos hacen sentir aún más tristes, enojados…

Este proceso es lo que se conoce como rumiación. Las rumiaciones son nocivas porque afectan a nuestra capacidad para obtener respuestas y soluciones a nuestros problemas y llegan a producir desmotivación y un bloqueo de efectos totalmente negativos para nuestra salud física y emocional.

 

Los pensamientos negativos, casi inconscientes, que nos asaltan a cada momento no sólo nos hacen sentir mal emocionalmente, sino que está comprobado que también pueden originar enfermedades psicosomáticas, llegando al punto de que un pensamiento rumiante puede llegar a destrozarnos la vida.

 

Nuestros pensamientos deben ser constructivos, creativos y aportarnos soluciones, de tal manera que con ellos nos lleguemos a sentir relajados y satisfechos – todo lo contrario de lo que ocurre con las rumiaciones –. Por lo tanto, lo que tendremos que hacer es cambiar los Lorena1pensamientos negativos o rumiantes por los positivos, que como ya he dicho, son más constructivos y nos van a hacer sentir mejor.

 

Pero… ¿cómo romper el bucle de rumaciones? ¿cómo salir de ese halo de negatividad? El fin de dichos pensamientos y de las rumiaciones sólo lo podemos realizar nosotros mismos pues son nuestros los pensamientos.

 

Algunos psicólogos, sí que nos han ido aportando algunas claves para conseguirlo:

  • Saber y entender que las rumiaciones son nuestro enemigo.

  • Darnos un respiro, literal y metafóricamente. Respirando profundamente para desconectar, sintiendo que respiramos con tranquilidad. Repetiremos esto, las veces que nos haga falta.

  • Realizar alguna actividad física, ya que segrega sustancias químicas en el cerebro que ayudan de manera positiva a nuestro estado de salud y modo de pensar.

  • Prestar atención y para poder parar estos pensamientos, saber decirnos un “¡Basta ya!”, “¿De qué me sirven estos pensamientos?” y otras frases semejantes.

  • Utilizar alguna actividad o hobby que nos guste y nos ayude a desconectar y a cargarnos de energía y emociones positivas.

En definitiva, si somos personas con tendencia a las rumiaciones, podemos utilizar todas estas pautas en nuestro día a día para luchar y cambiar esos pensamientos negativos por los positivos y así poder resolver nuestros conflictos de una manera efectiva y satisfactoria.

 

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