¿Habrá sido mi generación la última en jugar en la calle?

Las formas de jugar están cambiando, y la educación de los niños con la innovación de los juguetes electrónicos se está transformando

 

A pesar de que apenas me separan un par de generaciones entre mis alumnos y yo, veo una enorme brecha de tiempo entre la suya y lorena 1la mía. Juegos como saltar la cuerda, el escondite, la peonza serán fácilmente recordados por los que ahora estamos entre los 30 y 40 años, pero en la actualidad estos juegos tradicionales se han visto desplazados por la llegada de la tecnología que trajo consigo nuevos aparatos electrónicos: ipad, X-box, Play Station, móviles con los cuales nos podemos conectar a internet con suma facilidad.

 

Cuando pienso en mi infancia, recuerdo los veranos pasados en mi pequeño pueblo situado en plena Sierra de Francia, en Salamanca, junto a mis  amigos, que en mi caso, era un grupo bastante grande, de diferentes zonas de España (Bilbao, Canarias, Valladolid, Cantabria, Barcelona….), que estaba deseando que llegasen los meses de verano para volver  a verse y juntarse para jugar. Nos pasábamos todo el día en la calle potenciando nuestra imaginación ya que cada día nos planteábamos nuevos juegos y retos y sólo pisábamos nuestras casas para comer y dormir; procurábamos que ello nos llevase el menor tiempo posible porque queríamos pasar todo él compartiendo nuestras experiencias con los amigos. Con ellos compartíamos risas, alegrías, frustraciones, enfados…, pero sobre todo compartíamos tiempo juntos, durante el que jugábamos con nuestra imaginación y nuestra creatividad.

 

Ahora veo a mis alumnos, que de lo único que saben hablar son de juegos de ordenador, redes sociales, videoconsolas… Se pasan las horas jugando cada uno en su casa, y la única manera en la que se relacionan es a través de los aparatos electrónicos; tienen una relación totalmente virtual entre ellos.

 

Con esto no quiero decir, que unos juegos o una infancia sea mejor que la otra, sino que son completamente diferentes: La principal diferencia entre ambas clases de juegos es el tipo de actividad que requieren de la persona, de manera que, con cada tipo de juguete estamos estimulando y favoreciendo aprendizajes diferentes. Las consolas, videojuegos, ordenadores infantiles, televisión, etc., no hay niño que no los conozca, y la mayoría los utiliza en un momento de ocio, y hasta los llegan a convertir en sus juguetes favoritos. No obstante, jugar con ellos no implica desechar lo tradicional, como las peonzas, las cuerdas… porque cada actividad complementa a la otra y aporta lorena 2ciertos beneficios; los mismos pedagogos aseguran que la era virtual ayuda al desarrollo de la parte motora final, es decir, los dedos, la vista y el cerebro, pero deja de lado la socialización, lo que convierte a la persona que juega en un ser más individualista y pasivo.

 

Desde mi punto de vista, deberíamos ayudar a fomentar entre los jóvenes y a enseñarles que hay más vida y otras maneras de divertirse, sin necesidad de estar en casa enganchados a un videojuego. Creo en la evolución digital, pero debemos saber mantener los juegos tradicionales y saber transmitírselos a nuestros jóvenes para que no se alejen tanto de nuestras memorias, o es que… ¿no echamos en falta oir las risas de los niños en la calle?

 

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