Nuevos retos que se agradecen

Cuando después de Navidades recibí la llamada para comenzar otra nueva etapa en Decroly, entendí que ése era el mejor regalo de Reyes que podía tener

 

Comenzaba el año y el centro volvía a brindarme la oportunidad de seguir colaborando durante unos meses. Esta vez, la sustitución que me pepe 1tocaba era por una buena causa, un embarazo. Buena noticia por dos motivos: el nacimiento de un hijo y los meses de trabajo que comenzaban para mí esa misma semana. Dos nuevas vidas que se abrían paso a finales de enero, un nuevo reto que aún no sabía cuántas alegrías me iba reportar.

 

Mi primera toma de contacto con el centro fue el año anterior, esa vez tuve que suplir una baja que me metió de lleno en la docencia en un Grado Superior, he de reconocer que la experiencia fue genial y que uno nunca olvida a esos primeros alumnos y por supuesto al centro que confía en ti y te permite desarrollarte como profesional. Sin embargo, esta nueva etapa iba a ser diferente, si bien volvía a tener al mismo grupo del año pasado, a él debía añadirle seis clases de Formación Profesional Básica.

 

Tan pronto me lo comunicaron comencé a investigar y he de reconocer que una mezcla de nervios y ganas se mezclaron rápidamente. A mi cabeza solo llegó una idea ¿estaré preparado para hacer frente a este nivel educativo? ¿Sabré ofrecerles lo que se merecen?

 

El desembarco fue muy bien, los alumnos en seguida se fueron abriendo y poco a poco me dejaron ir entrando en su rutina, se puede decir que yo noto que hay buena sintonía. Van pasando las semanas y tras el aterrizaje todo se va normalizando y sin duda, las diferencias entre los diferentes niveles educativos se han ido mostrando con la misma naturalidad con que los alumnos juegan en sus teléfonos. Tengo la certeza de que yo les estoy enseñando inglés y ellos me están dando la oportunidad de realizarme como persona y como profesional. Hay algo que va mucho más allá de los conocimientos técnicos, que está por encima de nosotros constantemente y que hacen de estas clases algo especial.  

 

Debo reconocer que para mí la trasmisión de conocimientos es un pilar fundamental en Grado Superior, pero pronto me hepepe 2 dado cuenta, con ayuda de mis compañeros y sobre todo de mis alumnos, de que la escucha activa, la empatía y todas las conocidas como competencias de personalidad son la clave para poder desarrollar mi tarea con los más jóvenes. Sin duda, he sacado más de los ratos de charla informales que de cuando enseño gramática en una lección magistral y estoy convencido de que ellos han aprendido más y mejor en esos momentos.

 

Sin embargo, hay momentos en que incluso tú te puedes cuestionar el alejamiento de la metodología tradicional, pero hay una cosa clara: la didáctica debe adaptarse a los alumnos tanto como el discurso a la audiencia ya que si el mensaje no llega el fracaso ha sido del ponente, no de los oyentes que no disponen de las herramientas necesarias para hacer frente a lo que se les expone.

 

Para mí la clave está en dotar a los alumnos de las herramientas necesarias que, si bien en Grado superior son conocimientos para hacer frente a un trabajo, en Formación Profesional Básica son herramientas que les permitan hacer frente a la vida, la mejor y más importante experiencia que van a tener nunca y para los que todos necesitamos estar en constante aprendizaje.

 

Debo culminar este artículo diciendo que pasan los días y me reafirmo en la idea de que está siendo el mejor regalo de reyes que me podían hacer. Sin duda está siendo una experiencia que, como ha pasado con la primera en el centro, no olvidaré jamás. Gracias.

 

Comments on this post

No comments.

It is necessary to login to write comment.

Trackbacks and Pingbacks on this post

No trackbacks.

TrackBack URL