El nuevo calendario escolar de Cantabria

La Consejería de Educación acaba de proponer un nuevo calendario escolar en el que habría una semana de vacaciones cada dos meses de clase. Esta repartición de los días de descanso trae polémica

 

El 24 de mayo de 2016, se anunció un acuerdo entre la Junta de Personal Docente y la Consejería de Educación respecto a un nuevo Gaëlcalendario escolar en la comunidad autónoma de Cantabria para el curso 2016-17. Los cambios del nuevo calendario escolar consisten en una distribución diferente de los días de descanso, siguiendo modelos de calendarios escolares de otros países europeos. Concretamente, tendría periodos lectivos de 2 meses, entrecortados por una semana de vacaciones.

 

Para conseguirlo, se reduciría el número de días de vacaciones de verano – por el adelanto de la “vuelta al cole” y el retraso de la finalización del curso–, permitiendo  así más días de descanso durante el curso. El número total de días de descanso no cambiaría y seguiría siendo de 175 días anuales.

 

Esta propuesta se basa en criterios pedagógicos motivados por “una racionalidad pedagógica, alternando adecuadamente periodos lectivos más cortos con semanas de descanso”, con el fin de conseguir “una mejora en la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje”. También, favorecería los intercambios extraescolares, el asociacionismo y, al tener las mismas vacaciones que en otros países europeos, se potenciaría la posibilidad de participar en programas internacionales como Erasmus+, que facilita, entre otras iniciativas, los intercambios juveniles durante los días no lectivos del curso. Dicha propuesta de calendario no es definitiva puesto que requiere también ser aprobada por parte de sindicatos, directores de centros y asociaciones de padres y madres.

 

La reacción del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Cantabria (STEC) ha sido la de aplaudir esta propuesta de nuevo calendario escolar, argumentando que “el calendario actual está pensado para la antigua España rural y agraria, en la que era necesaria la presencia de los niños en las labores del campo durante la época estival y estaba completamente marcado por las festividades religiosas que condicionaban días de descanso, puentes y periodos vacacionales intermedios”. También, precisa que, hasta ahora, “se repartían de forma pocoGael racional en tres trimestres muy descompensados y ahora, se organizarán de forma más pedagógica en cinco bimestres, como se vienen haciendo desde hace mucho tiempo en la mayor parte de los países más avanzados de Europa”.

 

Por su parte la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA) considera que el nuevo calendario “busca única y exclusivamente favorecer las condiciones laborales de los docentes, sin haber tenido en cuenta ni al alumnado ni a las familias”.

 

Personalmente, por ser francés y haber vivido en carne el sistema educativo francés en el que la repartición de los días de descanso a lo largo del curso se parece al nuevo calendario propuesto, me alegro mucho de este cambio que, según mi forma de ver, supone un gran avance. De hecho, ya escribí un artículo titulado ¿Demasiadas vacaciones? (http://digitaldecroly.com/wordpress/2012/10/19/demasiadas-vacaciones/) que se publicó en este blog el 19 de octubre de 2012 denunciando la repartición, desde mi punto de vista errónea, de las vacaciones en el calendario escolar español respecto al calendario escolar francés.

 

En efecto, estoy convencido de que tener más días de descanso durante el curso es más productivo para los alumnos (que, por cierto, deberían ser la preocupación prioritaria y no, si son los profesores o padres  los más beneficiados o perjudicados por dicha propuesta). Además, pienso que los casi tres meses de vacaciones en verano que tienen actualmente los alumnos perjudica notablemente su rendimiento escolar puesto que se olvidan de todo durante este periodo y pierden los hábitos de trabajo.

 

Entiendo que este cambio de calendario supone un cambio en las costumbres y una necesidad de reorganización familiar cuando los alumnos están de vacaciones. De hecho, en la mayoría (si no en la totalidad de los países europeos que tienen un calendario similar al de la propuesta), la organización horaria de la sociedad en su conjunto es también distinta a la nuestra y como consecuencia,  el horario escolar está perfectamente integrado al de otras actividades que en esos países se desarrollan de modo que resulta compatible con el horario laboral de los padres. No obstante, como aquí no se puede ¡o no quieren! cambiar todo de golpe… creo que ese tema no debería  ser un freno al cambio, puesto que, como ya he dicho,  lo importante es el alumno y su desarrollo físico, mental e intelectual, junto con la calidad de la enseñanza.

 

Comments on this post

No comments.

It is necessary to login to write comment.

Trackbacks and Pingbacks on this post

No trackbacks.

TrackBack URL